¿Qué es el ODS 7 y cuáles son sus metas?

Ago 1, 2022

La energía como pilar del desarrollo

El séptimo de los objetivos de desarrollo sostenible se refiere a el acceso de las personas a energía asequible (que puedan pagar por ella) y no contaminante (que no perjudique a la población y/o al medio ambiente).

Un sistema de suministro de energía bien establecido es clave para el desarrollo de todos los ámbitos de actividad: la empresarial, la sanitaria, la educación, la agricultura, el funcionamiento de infraestructuras, las comunicaciones, etc. La asusencia de acceso a la energía es un enorme obstáculo para el desarrollo económico y, por ende, humano.

Sin un suministro de energía de calidad los países no podrán impulsar sus economías. Se estima que unos 1.200 millones de personas viven sin electricidad (Fuente: ONU).  Otros 2.800 millones de personas dependen de energías que contaminan su entorno, tales como leña o carbón vegetal, y que provocan muertes prematuras. Las regiones con mayor déficit energético son el África Subsahariana y el Asia Meridional.

Además, la energía en sus distintas formas es a escala global la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero.

Tres metas para el año 2030

El ODS 7 fija, desde el momento de su definición, tres metas que estructuran la actividad en torno a él:

 1-Conseguir acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos.

Esto eso: que todas las personas del mundo puedan disfrutar de energía que les permitirá desarrollar su vida en mejores condiciones que las actuales.

2-Aumentar la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas.

No sólo debemos pensar en el ámbito de la electricidad, sino en otros consumos energéticos: desde calor para hogares e industrias hasta energía para el transporte. Esta meta es clave también para el ODS 13 (Acción por el clima)

3-Duplicar la tasa de mejora de la eficiencia energética a nivel mundial.

Mejorar la eficiencia es conseguir más con menos. Es algo que de manera natural ocurre, generalmente incentivado por los costes de consumir. Se trata de acelerar la adopción de medidas que permitan a las personas desarrollarse a la par que consumen la mínima energía posible, la necesaria, para ello. Es clave tanto en países desarrollados económicamente como en países en desarrollo cuya actividad económica tiene aún mucho margen de crecimiento.